Reseña de Greedfall


Un poco demorado, por algunos inconvenientes el fin de semana, pero ya está aquí mi reseña de Greedfall. Este juego sorprendió en el pasado E3 con su trailer, convirtiéndose en el número dos de mi lista de juegos infaltables este año (un premio para el que averigüe el primero). Dentro de lo posible, el juego se daba cierto aire a Dragon Age y prometía ser uno de esos RPG de los que ya no se hacen.
Pero vayamos al grano. Es Greedfall bueno o no? La respuesta, como siempre, es “depende”.
Como se puede deducir a partir del primer párrafo, Greedfall es un RPG bastante tradicional, con algunos destellos de brillantez en su diseño. Disponemos de tres clases: una cuerpo a cuerpo, una mágica y otra técnica. Sin embargo, es posible mejorar ciertas habilidades de clases diferentes a la de tu personaje si estás dispuesto a invertir dos puntos en vez de uno. Tengan en cuenta que solo recibes un punto por nivel. Los puntos de atributos y talentos son aún más escasos, pues se reciben cada cuatro niveles.
Los diálogos requieren poca intervención y tienden a ser un poco sosos y aburridos. En algunas ocasiones, las posibles respuestas pueden tener dos resultados, en dependencia de cierta habilidad o atributo, pero aparte de eso, no hay más niveles de complejidad.
Su apartado gráfico no es nada del otro mundo, aunque hay que señalar que su estética sí logra desmarcarse un poco del promedio. No he logrado confirmar qué motor utiliza, pero a juzgar por los créditos, desarrollaron uno propio. El cual, creo yo, no está todo lo optimizado que debería. En mi RX 560 los FPS no superaban los 30 y tuve que bajar la calidad. Incluso luego de overclockear la tarjeta, el rendimiento alcanza los 40 FPS en condiciones muy especiales. No obstante, no busco gráficos geniales, al menos no en un RPG. También hay que decir que el juego va bastante estable.
Hay una cierta escasez de rostros, así que te encontrarás que todos los mercaderes son clones de la misma persona, y verás muchas caras repetidas, quizás con algún aditamento para dar variedad, pero poco más.
Entrando en el cuestión del juego y su mecánica, debo decir que las misiones suelen extenderse bastante, lo cual me produce una sensación de tener siempre todo a media y avanzar muy lentamente. Da la impresión de que intentan hacer más con menos, inflando para ofrecer muchas horas de juego. Tengo la sospecha de que esto acabará aburriéndome en algún momento, sobre todo porque la historia aún no logra atraparme.
Básicamente Greedfall tiene cuatro facciones: la del personaje, que no sé muy bien de qué va, Theleme, que son los clásicos fundamentalistas religiosos, el Puente, que son más bien científicos, y los nativos de la isla donde se desarrolla el juego, que como cabe imaginar, son los típicos indígenas que se resisten a ser conquistados, convertidos a otra fe, etc. Nada original por ahí. Hay una facción: los nautas, que no parece ser muy significativa en la trama al menos en sus inicios.
La cuestión es que luego de unas ocho horas de juego, aún no me queda claro de a dónde va todo esto. El juego me ha hecho zapatear todo el mundo, pero decir, ha dicho muy poco. Salvo un detalle curioso que está ahí para crear cierta intriga, la verdad es que estoy en el mismo lugar que cuando empecé.
El sistema de combate es relativamente sencillo: tienes un par de ataques, una esquiva y un bloqueo con riposta, algunas habilidades adicionales, como poner trampas si eres de tipo técnico y así sucesivamente. Suele ponerse difícil si los atacantes son más fuertes que tú, lo que se traduce en hacer más daño y tener más armadura. En esos casos, será mejor que logres agotar su armadura rápidamente o apenas podrás rasguñarlos mientras ellos te dan una paliza. A pesar de ello, no deja de ser divertido, precisamente porque es simple.
La interfaz del juego es intuitiva y cómoda de usar, incluso con un mando. No falta un sistema de artesanía y alquimia, que podremos poner en práctica en los bancos de trabajo que hay en abundancia por todo el mundo, ya sea en las ciudades o en los campamentos. Los viajes por el mapa están resueltos de una forma genial: puedes viajar usando caravanas o desde ciertos puntos donde los caminos terminan. Basta con que alguien marque un punto en el mapa, o que una misión active un destino, para que puedas viajar hasta allí sin tener que caminar durante horas explorando el terreno.
En conclusión, este no ha sido el amor a primera vista que esperaba, pero eso no quiere decir que el juego sea malo. Está bastante bien en algunos aspectos. De hecho, mi única queja es su lento desarrollo. Quizás luego de 5-6 horas más, la trama explote y me sorprenda, enganchándome hasta el final. Quizás.
No daré valoraciones, ni nada parecido. Creo que la valoración la da cada jugador. Y si han leído hasta aquí, lo del premio no es mentira. Al primero que adivine cuál es el juego que más espero este año, le regalaré 2 CUC de saldo. Tienen hasta el viernes.

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