30 años del accidente del Challenger

Quizás algunos lectores de este blog ni siquiera hayan vivido tres décadas, pero yo aún recuerdo ver las imágenes en la televisión (teníamos dos canales en aquella época, que transmitían unas pocas horas al día). La explosión, la forma del humo, todas esas cosas están por ahí, en algún lugar, listas apra reaparecer cuando alguna foto nos recuerda que el 28 de enero, aparte del natalicio de Martí, se conmemora uno de los desastres de la NASA.

650_1200

El 28 de Enero de 1986, el Challenger debía despegar, llevando a una pasajera civil: la maestra Christa McAucliffe, la escogida de un programa llamado Maestros en el Espacio. Dicho programa era una idea del presidente Reagan para reavivar el interés del público en la exploración espacial, un poco decaído luego de que se alcanzara el gran objetivo de pisar la luna antes que los soviéticos.

La misión, retrasada varias veces, se encontraba bajo una tremenda presión. Había que despegar, sí o sí, a pesar de que el clima no era favorable, por las bajas temperaturas.Los ingenieros de Thiokol, fabricantes de los motores, expresaron su desacuerdo en una llamada telefónica a la NASA. No podían garantizar la elasticidad y resistencia de los anillos O, encargados de separar las diferentes etapas, bajo aquellas condiciones climáticas.

Y el Challenger despegó. Apenas llegó a volar más de un minuto, cuando aparece humo en uno de los cohetes y a continuación todo se destruye. Se dice que la cabina del transbordador se desprendió intacta, pero la pérdida de presión mató a los tripulantes, que en otro descuido de la seguridad, no llevaban trajes presurizados.

Como resultado del accidente, se cambió la cultura empresarial de la NASA para priorizar la seguridad por encima del calendario de lanzamientos, se buscó una solución para el problema de los anillos O y se hizo obligatorio el uso de trajes presurizados durante el despegue y el reingreso. Y además, rodaron algunas cabezas.

La NASA logró mantener su registro de accidentes hasta el 2007, cuando el Columbia se destruyó durante su reingreso. Esta vez fue un pedazo de espuma del recubrimiento de los tanques de combustible, que dañó la protección térmica.

Que esta entrada sirva como un pequeño homenaje a los que murieron en la conquista del espacio. Con toda seguridad, no serán los últimos, pero no por eso dejaremos de intentarlo.

4 thoughts on “30 años del accidente del Challenger

  1. Hola Rogerr!!
    Algunas aclaraciones.
    Todo empezo en una junta de sellado del motor de combustible solido derecho, los gases calientes perforaron el motor y “lamieron” el tanque principal y lo perforaron tambien
    No fue exactamente un explosion, sino el combustible criogenico evaporado y en expansion cuando el tanque principal se desbarató por las fuerzas aerodinamicas al perder la estabilidad por el fallo de empuje del motor de combustible solido que jodio todo
    Los tripulantes murieron al impactar la cabina en el mar, caida desde 30+ kilometros. La cabina cayo completa, el transbordador se hizo piezas. La investigacion determino que la cabuina permanecio en general estanca, algunos pudiero perder el conocimiento momentaneamente debido a los cambios de aceleracíon y pose, alguno sincluso llegaron a activar su sistema de oxigeno de emergencia individuales
    Hay unas fotos de muy alta resolucion en que se ven los pedazos del transbordador, por ejemplo un ala, saliendo de la nube de gases.

    1. Cierto, cuando investigu eun poco mas, los investigadores no están seguros de cuándo murieron exactamente los tripulantes. Es muy posible que hayan llegado vivos hasta el nivel del mar. Explosió como tal, no hubo, y la nube de humo que se ve es vapor de agua (yo no lo sabía hasta que investigué un poco más).
      Como todo, fue una combinación de eventos desafortunados, la junta se rompió, pero el combustible sólido creó un sello de óxido de aluminio que evitó el escape, sin embargo, durante el ascenso se encontraron con unos vientos muy fuertes que desprendieron el óxido de aluminio y ahí fue donde la mula tumbó a Genaro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *